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¿Por qué algunos padres educan sin despeinarse y otros sudan tinta en el camino?

Antes de responder a esta pregunta deja que te ponga en situación. 

Este es el sitio donde se apuntan las madres agobiadas, con poco tiempo, que quieren solucionar los problemas con sus hijos sin rodeos.

También se apuntan los padres.

Todas las semanas recibes correos entretenidos sobre el tema. 

El único requisito para entrar es que te apetezca simplificar y aprender sobre educar.

Darse de alta es gratis, darse de baja también. 

De regalo te llevas el minilibro “El Método Neurocientífico De Mi Abuela" 

Con él te ahorras horas de discusiones con tus hijos.

Horas, sí.

Te apuntas aquí abajo 👇🏻 y ya tienes en tu correo el minilibro.


Y volviendo a la pregunta sobre los padres y educar, efectivamente, hay padres que se despeinan menos. 


Son esos padres, que cuando los ves con sus hijos, se nota que se caen bien.


Esos que hacen planes de pareja o con amigos fuera de casa, y aún así todo sigue funcionando. Sin 200 Whatsapp de por medio. 


Padres que dialogan, hijos que escuchan, que cuentan cosas.

Padres que confían, hijos sinceros y cariñosos.


Probablemente tú quieres eso, ¿no? 


Pues es como el chiste:


-Hay dos noticias: una buena y una mala ¿cuál quieres primero?


-La mala- dices temblando


-La mala es que requiere que tú hagas cosas. Son decentes, no te asustes. 


-¿Y la buena?- deseando que sea buenísima. (Redoble de tamborrrrrrrr)


-La buena es que las habilidades que hacen falta se aprenden


A lo mejor estás dudando por varios motivos:


Porque ya has caído en todos los “esoyonuncaloharé” que te decías antes de tener hijos. 

En casi todos y no sabes cómo ha sido.


Porque ya sólo te falta sacar la chancla 🩴  para adiestrarlos y no se te ocurre cómo darle la vuelta a eso.

 

Porque estás en guerra psicológica, la de la linterna 🔦 apuntado a sus caras, para hacer interrogatorios policiales tipo Stasi y ellos están deseando escapar. 


(Bajar de este nivel da miedito).  


O, porque te haces un lío en los momentos de estrés y ya no sabes qué decidir ni qué hacer, vamos, que has perdido el hilo totalmente.


Un momento, un momento, mira lo que dijo Virginia Satir, terapeuta que ayudó a muchas familias…




Siempre hay esperanza y oportunidad para cambiar porque siempre hay oportunidad para aprender."

 Virginia  Satir




Si lo decía esta mujer, que atendía a personas que estaban rotas, que parecían no tener solución y, gracias a asomarse a sus familias, les devolvía la esperanza y encontraban un camino.

¿No es de Maestra motivada total?

De no rendirse, aunque saques malas notas.


Pues para aprender las habilidades y estrategias de los padres que educan sin despeinarse, no hace falta un examen de acceso

Se empieza por donde uno esté.


Si te interesa saber más sobre el tema lo único que necesitas es tener ganas de simplificar los líos que nos hacemos con los hijos. 

Para suscribirte a los correos para madres agobiadas, con poco tiempo,

 te apuntas aquí abajo 👇🏻

Como regalo recibes el librito. Así empiezas por algún sitio ya. 

Por ejemplo con detener las discusiones. Prueba con el contenido del minilibro. 

Método neurocientífico de mi abuela

Lo que te encuentras en el método Neurocientífico de mi abuela

  • La expresión con la que aprendí, en 5 minutos, a reducir el estrés que me oprimía el pecho cada vez que mis hijos entraban en el bucle del mal humor.
  • La curiosa forma en la que dos afamados neurocientíficos le dieron la razón a mi abuela 50 años después de que ella criara a sus 8 hijos.
  • Lo que la mayoría de padres hacemos mal cuando vemos a nuestros hijos de mal humor. Y lo fácil que es dejar de hacerlo.
  • Es un cambio interno en ti. Hace que hace que aflojes tu propia tensión cuando estás en una discusión, al soltarla, la discusión se convierte en conversación.
  • Hay dos advertencias que son importantes de cumplir para no desvirtuar el método. Atención a este apunte. Viene muy destacado en el libro.
  • Y lo más interesante, es fácil de recordar, es una expresión muy simple.
  • Y se lee en un ratito.
    (Sí, la de la portada es mi abuela. 
    Curioso, ¿verdad?)

En el minilibro también te llevas un extra:

un ejemplo de algo que pasó, algo en lo que estaba equivocada,  y la actitud con la que decidí afrontarlo.

Está al final del ebook, y se llama Bonus.

Para suscribirte a los correos para madres agobiadas, con poco tiempo,

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Bueno, ya conoces a mi abuela querida. Me toca.

trini y Otto

Un poco sobre mí

Soy maestra. Y ejerzo todo el rato. Si te veo metiendo la pata con los niños, no me puedo aguantar, te corrijo. A alguna gente le molesta. Otra lo prefiere. 


Tengo 2 hijos que se van haciendo mayores. Mi marido también se hace mayor. Yo me hago mayor.


No tengo una historia triste. Bueno, si me pongo... algún drama hay, por eso he tenido que buscar soluciones con mi familia y mis alumnos.


Pruebo todo lo que pueda hacerme la vida más fácil a mí, a mis hijos y mis alumnos.

 

Lo que me funciona lo incorporo y te lo cuento.

Lo que no, te lo cuento también para que no pierdas mucho el tiempo. Aún así prueba lo que a ti te vaya bien.


(Aquí estoy con Otto, que sale en algunas newsletter. Es un poco macarra a veces). 

Pues sí, he tenido que buscar soluciones. Te cuento rápido.

En mi formación de maestra y por mi experiencia de madre yo tenía la mochila cargada de teorías y de modificación de conducta, que es como el hilo negro, una cosa muy vista. Hasta que llegué a un colegio donde en los recreos pasaba esto:

-Lorelay, dame el móvil, sabes que está prohibido usarlo y menos para grabar- le dije yo decidida y sin dar lugar a respuesta.

-¿Qué móvil, maehtra?- me contestó ella guardándose el móvil en el canalillo.

-What?

A ver, Lorelay era el doble de corpulenta que yo. 

Encima yo no era ni su tutora, es decir, pasaba de mi cara, y yo SABÍA, como luego ocurrió, que las amenazas, los chantajes y los castigos no iban a mejorar la situación, pero en aquel momento era lo que tenía a mano.

Viendo el plan, me propuse ganarme la autoridad y la confianza de las Lorelays de la vida para que no acabaran estas situaciones como el Rosario de la Aurora.

Me dije:


-Si lo consigo con estos niños, con el resto y con mis hijos será más fácil (lo de los hijos... tiene un plus de dificultad, eso sí).


Me puse con ello, toda atrevida, ¿qué podía ir mal? o mejor dicho ¿podía ser peor?


Parte de la solución la encontré en practicar nuevas formas de comunicarme y en observar a personas más experimentadas que yo. 

Otra parte fue fruto del estudio y del cambio de visión de los problemas con los niños. 

Empecé a probar nuevas herramientas y a llevar al terreno de juego mis nuevos conocimientos. Así, fui desterrando muchas creencias y los métodos clásicos que me habían enseñado, dejé de usarlos casi por completo.

Te confieso también que ser madre es lo que me ha puesto más a prueba para no caer y volver atrás, acabando cual rata peluda.

¿Lo mejor de todo? que lo que funciona para mejorar la convivencia resultó ser lo más saludable para todos.

En casa y en el colegio.

Por cierto, lo curioso es que lo "nuevo" estaba ya inventado y tenía respaldo científico.


El resultado de este cambio fue que, cuando me fui de ese centro, me llevé dos cosas:

  1. Todos los alumnos me despidieron con inmenso cariño. Se habían sentido cómodos conmigo, tanto como para que las siguientes Lorelays que vinieron me hicieran caso por voluntad propia.  
  2. Mis compañeras me dieron una medalla:

A la mejor domadora de cocodrilos.


Por cierto, mi función es filtrar, sin que tengas que leerte los “25 libros imprescindibles para educar”

¡Socorro!

No, no hará falta.

Lo que yo he aprendido en años de estar con niños, padres y maestros sobre cómo comunicarse tengo ganas de contarlo.

 Si quieres saber por qué me nombraron "domadora de cocodrilos", en los correos te empapas.

Sólo falta que te apuntes aquí abajo👇🏻 

¿Qué te encuentras al apuntarte a los correos de suscripción?

Petete dibujado Trini Prado

Información basada en hechos reales

Son historias cotidianas. Cosas que salen mejor y otras que salen regular. En muchas de ellas, verás cómo piensan los hijos y los padres. No te esperes charlas moralinas tipo “hay que ver qué equivocados estáis todos”. No, ese no es mi estilo. En todo caso, le daré una vuelta de tuerca a lo que te cuente. 

madrastra dibujada Trini Prado

Espejito, espejito mágico

Hay cosas que nos pasan a los padres igual que les pasan a los hijos. También habrá cosas del colegio (que yo soy maestra desde que se inventó la pandereta y tengo muchas horas de escuela y niños a mis espaldas). Así ves ángulos diferentes de cada situación. Y después de las newsletter, los dramas no son tan drama.

Alicia dibujada Triniprado

¡Que le coooorten la cabeza!

-¡Fuera culpas!

Mejor los fallos con humor. Prefiero mirar adelante.

A la próxima, si hemos aprendido algo, nos saldrá mejor.

Ainsss... piénsatelo si te agobia el humor, porque en las newsletters te lo vas a encontrar como parte de  solución de problemas.  

cursos dibujados triniprado

¡Calentito, calentito, recién sacado del horno!

Para mis magníficos suscriptores, en cada correo anunciaré las exclusivas publicaciones que tengo para ayudarte. ¿Para ayudarme en qué? pues para dejar de pelear con tus hijos, para entenderte a tí misma cuando tengas los nervios de punta... cosas así.

Lo puedes coger o no.  


Mando correos (casi) a diario.

Si te cansas o no es para ti, te desuscribes al final del correo.

No hay problema.

En las newsletters no te voy a decir que te equivocas, no.


Ni siquiera te voy a pedir que respires hondo en los conflictos, eso ya sabes hacerlo. 

Tampoco te voy a dar listas de lo que debéis hacer tú o tus hijos. 

 

Te contaré lo que funciona mejor y lo que hay que pensar dos veces.


La cuestión es salir del piloto automático, que no es poco.


Por cierto, ni siquiera te quiero convencer de que lo que yo diga es infalible.

Cada caso es un mundo.


Tanto para suscribirte a los correos para madres agobiadas, con poco tiempo, como para recibir el "Método Neurocientífico De Mi Abuela", el proceso es el mismo.

Lo tienes en tu correo, sólo falta que te apuntes aquí abajo👇🏻 .

Personas de mi lista comentan estas cosas...


"

Cada correo tuyo lo espero con ganas para ver qué cuentas y qué historias relatas, para ver si me veo reflejada en ellas ( que la mayoría de las veces pienso que te has metido en mi cerebro o que has puesto una cámara en mi casa, jajajaja)



Mara  

/ Madre

"

Tus newsletters  son diferentes. Planteas situaciones y conflictos que se presentan día a día de forma amena y con un toque de humor muy personal. La sensación es que tienes siempre el instrumento perfecto para poder ayudarme de manera sencilla y eficaz. Disfruto mucho con su lectura



 Rosa

/ Madre

"

Cada semana me sorprendes con una nueva reflexión sobre situaciones cotidianas, de esas que todos hemos vivido alguna que otra vez.

La diferencia está en el punto de vista que le das a cada situación, siempre sorprendente y siempre lleno de conocimiento. Mensajes positivos, divertidos y sobre todo útiles para nuestras vidas


Mar

/ Profe

Si quieres seguir leyendo Cosas mías

Te paso el enlace a mi blog, por si te quieres poner al día de lo que ya saben los veteranos de mi lista. 

Si lo prefieres, échale un ojo a mi página raruna.

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